Apatía proviene del griego: α (prefijo de negación) y παθος (pathos = emoción, sentimiento, enfermedad). A su vez, of course, pathos se deriva del inglés path, que significa camino, sendero. Así que la apatía es la ausencia de caminos, o el exceso de ellos, o la inutilidad de los mismos. No sólo se trata de tener un camino de baldosas amarillas, se trata también de que el mero acto de andar tenga sentido (para qué queremos un camino, si no es para andarlo; para qué queremos andar, si no es para... ¿para qué?).La pregunta es qué hago aquí, ahora mismo, en el local de Prometeo, esperando a que venga una persona que quiere reagrupar a un familiar, para ayudarle: en qué momento decidí que eso era asunto mío. La pregunta es qué hago tantas tardes en reuniones de grupo de trabajo, entre discusiones interminables para ver qué hacemos con la reforma universitaria que se nos viene encima: en qué momento y por qué he decidido que me afecta. La pregunta es por qué llego todas las noches a mi casa a partir de la una, así como revuelto, con los pies helados y los labios tibios: cuál fue el instante tras el que, de repente, estabas ahí.
O -más bien- aquí.
La imagen está sujeta a una licencia CC-By 2.5. Su autor es Fernando Moreno.
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