Primero fue establecer la estancia irregular en Italia como agravante para cualquier tipo de delito (artículo 61, 11-bis del Codice Penale italiano, introducido en mayo de 2008). Ahora, la Ley de Seguridad, tras aceptar el Senado una enmienda de la fascista -no es un uso extensivo del término- Liga Norte, miembro del gobierno italiano, prevé hasta cuatro años de carcel para los inmigrantes con orden de expulsión que permanezcan territorio italiano (una barbaridad humana y también jurídica, porque a los extranjeros a los que se castigue con más de dos años de carcel se les sustituirá dicha pena por la expulsión del territorio nacional, de forma que se castiga el incumplimiento de una orden de expulsión... con otra). Y, esto ya es alucinante, los médicos que atiendan a "sin papeles" deberán denunciarlos a las autoridades para su expulsión.
Sobran los comentarios. O falta el ánimo para hacerlos.
Cabe añadirse: tras la reforma de mayo, el artículo 12, 5-bis de la Ley de extranjería italiana declaró punible con pena de prisión de seis meses a tres años arrendar un piso a un extranjero sin papeles. Ahora, tal vez para rematar la faena, se crea un registro de vagabundos que depende del Ministerio del Interior. Así se tienen controlados para cuando se quieran realizar expulsiones colectivas (prohibidas, por cierto, por el Derecho internacional) como las de finales de 2007.
1 comentarios:
Tiene que ser inquietante compartir durante meses el mismo país que gobierna Berlusconi, toda una experiencia para contar a los nietos.
Disfruta de tu estancia, un abrazo!
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