8.9.09

Hambre

Esto es un aborto de algo.


Tengo un hambre terrible, que me hace querer morder la carretera, recorrerla con mis incisivos, caninos y molares, de un arcén a otro, relamiendo las adelfas de la mediana y las líneas continuas, que seguro seguro se comen como los espaguetis, con un enorme tenedor y una cuchara.

Tengo un hambre terrible. Apenas te veo el cielo de mi boca comienza a diluviar saliva, como si quisiera disolverte en el jugo de mi lengua, en el juego de mi lengua.

Tengo un hambre terrible, un hambre incisiva, canina. Un hambre molar. Las papilas -y las pupilas- recuerdan el sabor que disfrutaron durante tres escasísimos meses. Recuerdo aquel remolino relámpago y ya. Otro aborto más, al fin y al cabo.

Tengo un hambre terrible. Tengo un agujero negro en el estómago que sólo se llena con cosas más veloces que la luz. Como la vida.

Y esto es el aborto circular de algo.

1 comentarios:

C dijo...

artista!!!!!!